jueves 22 de octubre de 2009

Construcciones de sentido





Entiendo al arte, entre otras cosas, como creación de sentido no discursivo, como formalización del caos, como construcción de nuevos mundos y nuevos diálogos con esos mundos. Ante esa concepción, Michel Gondry se transforma en un referente. En estos videos vemos cómo, ante una preexistencia (en este caso, la música) y un pensamiento previo que interpreta eso probablemente ayudado por los íntimos resortes de la inspiración, se crea y al mismo tiempo se genera una legalidad emergente de esa creación. Parece arbitrario en sus relaciones con el mundo exterior, pero es absolutamente coherente con el hecho mismo producto de esa creación. Se impone una nueva legalidad, se construye un nuevo sentido. Codificado y decodificado, con diferentes instrumentos pero las mismas reglas. No hay low-tech o high-tech, hay construcción inteligente.
Cualquier semajanza con el proyectar en arquitectura NO es mera coincidencia.

domingo 11 de octubre de 2009

Hipocampos! (Qué somos?)







1- En la mitología griega, el hipocampo (en griego Ίπποκάμπη Hippokámpê o Ίππόκαμπος Hippókampos) era el fabuloso caballo marino que, según la descripción de Pausanias, era un caballo con la parte inferior del cuerpo desde el pecho de monstruo marino o pez. El hipocampo aparece incluso en los poemas homéricos como símbolo de Poseidón, cuyo carro era tirado sobre la superficie del mar por veloces caballos. Los poetas y artistas posteriores concibieron y representaron los caballos de Poseidón y de otras divinidades marinas como una combinación de caballo y pez.




2- Los caballitos de mar (género Hippocampus) son un grupo de peces marinos pertenecientes a la familia Syngnathidae. Su nombre se debe al peculiar parecido que presenta su cabeza con la de los caballos. De hecho, la característica de tener la cabeza en ángulo recto con el resto del cuerpo no se da en ningún otro género de peces.
El cuerpo de los caballitos de mar está cubierto por armadura de placas o anillos óseas. Su forma de nadar es muy diferente a la de los demás peces. Adoptan una posición erecta, impulsándose con su aleta dorsal. Tienen una cola prensil que se enrolla en espiral y les permite aferrarse a tallos y plantas subacuáticas.


3- El hipocampo es una parte del cerebro situado en el lóbulo temporal (los seres humanos y otros mamíferos tienen dos hipocampos, justo en medio de cada hemisferio cerebral). Forma una parte del sistema límbico y participa en la memoria y la orientación espacial. Se encuentra entre las partes más antiguas filogenéticamente. Los neurólogos y los psicólogos no llegan a un consenso sobre el papel exacto del hipocampo, pero generalmente están de acuerdo que tiene un papel esencial en la formación de nuevos recuerdos asociados a la experiencia o memoria autobiográfica. Existe cierta evidencia que implica que el hipocampo almacena y procesa la información espacial. Las neuronas en el hipocampo tienen campos espaciales de encendido. Estas células se denominan célula del lugar. Sin un hipocampo completamente funcional, los seres humanos pueden no recordar con éxito donde han estado y cómo conseguir donde van. Los investigadores creen que el hipocampo desempeña un papel particularmente importante en encontrar los atajos y las rutas nuevas entre los lugares familiares. Alguna gente exhibe más habilidad en esta clase de navegación que otras, y la proyección de imagen del cerebro demuestra que estos individuos tienen hipocampos más activos al navegar.


Dicho por la wiki.

viernes 9 de octubre de 2009

El mismo tiempo

Entregado a la sabiduría del azar, me topé con este poema de Octavio Paz. Estamos hechos de tiempo, y el tiempo pasa. Pesa? Mientras tanto, seguiremos buceando en las infinitas formas del vértigo.

El mismo tiempo, Octavio Paz


No es el viento
no son los pasos sonámbulos del agua
entre las casas petrificadas y los árboles
a lo largo de la noche rojiza
no es el mar subiendo las escaleras
Todo está quieto
reposa el mundo natural
Es la ciudad en torno de su sombra
buscando siempre buscándose
perdida en su propia inmensidad
sin alcanzarse nunca
ni poder salir de sí misma
Cierro los ojos y veo pasar los autos
se encienden y apagan y enciendense apagan
no sé adónde van
Todos vamos a morir
¿sabemos algo más?

En una banca un viejo habla solo
¿Con quién hablamos al hablar a solas?
Olvidó su pasado
no tocará el futuro
No sabe quién es
está vivo en mitad de la noche
habla para oírse
Junto a la verja se abraza una pareja
ella ríe y pregunta algo
su pregunta sube y se abre en lo alto
A esta hora el cielo no tiene una sola arruga
caen tres hojas de un árbol
alguien silba en la esquina
en la casa de enfrente se enciende una ventana
¡Qué extraño es saberse vivo!
Caminar entre la gente
con el secreto a voces de estar vivo
Madrugadas sin nadie en el Zócalo
sólo nuestro delirio
y los tranvías
Tacuba Tacubaya Xochimilco San Ángel Coyoacánen
la plaza más grande que la noche
encendidos
listos para llevarnos
en la vastedad de la hora
al fin del mundo
Rayas negraslas pértigas enhiestas de los troles
contra el cielo de piedra
y su moña de chispas su lengüeta de fuego
brasa que perfora la noche
pájaro
volando silbando volando
entre la sombra enmarañada de los fresnos
desde San Pedro hasta Mixcoac en doble fila
Bóveda verdinegra
masa de húmedo silencio
sobre nuestras cabezas en llamas
mientras hablábamos a gritos
en los tranvías rezagados
atravesando los suburbios
con un fragor de torres desgajadas

Si estoy vivo camino todavía
por esas mismas calles empedradas
charcos lodos de junio a septiembre
zaguanes tapias altas huertas dormidas
en vela sólo
blanco morado blanco
el olor de las flores
impalpables racimos
En la tiniebla
un farol casi vivo
contra la pared yerta
Un perro ladra
preguntas a la noche
No es nadie
el viento ha entrado en la arboleda
Nubes nubes gestación y ruina y más nubes
templos caídos nuevas dinastías
escollos y desastres en el cielo
Mar de arribanubes del altiplano ¿dónde está el otro mar?

Maestras de los ojos
nubes
arquitectos de silencio
Y de pronto sin más porque sí
llegaba la palabra
alabastro
esbelta transparencia no llamada
Dijiste
haré música con ella
castillos de sílabas
No hiciste nada
Alabastro
sin flor ni aroma
tallo sin sangre ni savia
blancura cortada
garganta sólo garganta
canto sin pies ni cabeza
Hoy estoy vivo y sin nostalgia
la noche fluye
la ciudad fluye
yo escribo sobre la página que fluye
transcurro con las palabras que transcurren
Conmigo no empezó el mundo
no ha de acabar conmigo
Soy
un latido en el río de latidos
Hace veinte años me dijo Vasconcelos
"Dedíquese a la filosolía
Vida no dadefiende de la muerte"
Y Ortega y Gasset
en un bar sobre el Ródano
"Aprenda el alemány póngase a pensar
olvide lo demás"
Yo no escribo para matar al tiempo
ni para revivirlo
escribo para que me viva y reviva
Hoy en la tarde desde un puente
vi al sol entrar en las aguas del río
Todo estaba en llamas
ardían las estatuas las casas los pórticos
En los jardines racimos femeninos
lingotes de luz líquida
frescura de vasijas solares
Un follaje de chispas la alameda
el agua horizontal inmóvil
bajo los cielos y los mundos incendiados
Cada gota de agua
un ojo fijo
el peso de la enorme hermosura
sobre cada pupila abierta
Realidad suspendida
en el tallo del tiempo
la belleza no pesa
Reflejo sosegado
tiempo y belleza son lo mismo
luz y agua

Mirada que sostiene a la hermosura
tiempo que se embelesa en la mirada
mundo sin peso
si el hombre pesa
¿no basta la hermosura?
No sé nada
Sé lo que sobra
no lo que basta
La ignorancia es ardua como la belleza
un día sabré menos y abriré los ojos
Tal vez no pasa el tiempo
pasan imágenes de tiempo
si no vuelven las horas vuelven las presencias
En esta vida hay otra vida
la higuera aquella volverá esta noche
esta noche regresan otras noches
Mientras escribo oigo pasar el río
no éste
aquel que es éste
Vaivén de momentos y visiones
el mirlo está sobre la piedra gris
en un claro de marzo
negro
centro de claridades
No lo maravilloso presentido
lo presente sentido
la presencia sin más
nada más pleno colmado
No es la memoria
nada pensado ni querido
No son las mismas horas
otras
son otras siempre y son la misma
entran y nos expulsan de nosotros
con nuestros ojos ven lo que no ven los ojos
Dentro del tiempo hay otro tiempo
quieto
sin horas ni peso ni sombra
sin pasado o futuro
sólo vivo
como el viejo del banco
unimismado idéntico perpetuo
Nunca lo vemos
Es la transparencia

lunes 5 de octubre de 2009

Cornelio antiplatónico

Ya que veníamos definiendo de manera impertinente me pareció apropiado agregar esto. Hoy leía en el prólogo de "Lo que hace a Grecia" de Castoriadis la siguiente afirmación que me dejó turuleco: "pensar no es salir de la caverna, ni reemplazar la incertidumbre de las sombras por los contornos bien definidos de las cosas mismas, el fulgor vacilante de una llama por la luz del verdadero sol; es entrar en el laberinto, más exactamente hacer ser y aparecer un laberinto".
Puff...

sábado 3 de octubre de 2009

Definiciones impertinentes

Hace 2500 años, el gran Anaximandro de Mileto afirmaba que el mundo nacía del ápeiron, es decir lo indefinido, lo indeterminado, lo que carece de límites, causa de todo nacimiento y destrucción. De este ápeiron, el hombre toma fragmentos y los define, los determina, los nombra, les da significado según las necesidades, lo transforma en el pèras. Pero el pèras no como opuesto en equilibrio al ápeiron sino inscripto dentro de él como una parcialidad definida dentro del universo incognoscible e inconmensurable del ápeiron.

A medida que avanzamos en los tiempos, vemos cómo la voluntad determinista del hombre se hace cada vez más presente. Décadas atrás, la teoría de sistemas pretendió circunscribir la explicación de fenómenos de disitinta índole (nació en la biología pero se extendió como un virus por el resto de las disciplinas) pero en algún momento necesitó de la construcción de la teoría del caos para explicar lo inexplicable desde la lógica racional-determinista. Pero esta vez lo indeterminado no aparece como un universo inconmensurable sino como una parcialidad dentro de lo determinado que aún no puede ser explicado en términos razonables, es lo a-nómalo, lo que no tiene nombre.

La arquitectura siempre osciló dentro de esta dinámica esquizoide, entre lo apolíneo y lo dionisíaco, entre la ciencia y el arte, entre lo expresionista y lo maquínico, entre lo prosaico y lo poético, entre el orden y el caos. Los arquitectos somos médium entre el vacío caótico del abismo y la materia emergente en orden aparente.

Como no puedo escapar a esa voluntad determinista, me enfrento a la necesidad de forjar una definición propia de arquitectura plagada de subjetividad, teniendo claro que mañana puedo llegar a tener otra, incluso contradictoria con la que ensayo hoy. Así me subo a Hegel y a su frase "la verdad es el delirio báquico en el que cada miembro se entrega a la embriaguez".
Me interesa rescatar lo alquímico del proceso de transmutación de la materia en la que ciencia y arte se funden como un todo en el que la voluntad estética se hace presente a cada paso del proceso. Por eso elijo esa palabra que implica más que la mera "actividad" o "disciplina". Poner en texto algo que excede al lenguaje escrito no deja de ser una traición. Alertado de que en el excesivo anhelo de precisión se pierde lo espontáneo, ahí va el intento: la arquitectura es la alquimia de sublimar el pensamiento y la materia inerte en formas espaciales que den cuenta del habitar del hombre en su camino laberíntico por la búsqueda de sentido.